MASC en Canarias: qué nos dicen los primeros datos de 2026 sobre la nueva gestión de los conflictos

La entrada en vigor del nuevo marco de los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) está introduciendo una nueva dimensión en la gestión de los conflictos antes de llegar a los tribunales.

La cuestión ya no es únicamente cuándo comienza un procedimiento judicial, sino también qué ocurre antes de que ese procedimiento llegue al juzgado.

Los primeros datos disponibles en el Portal de Datos de Justicia permiten empezar a observar esta nueva realidad y, de manera particular, comprobar qué presencia tienen los MASC en Canarias.

El conjunto de datos PIMASC recoge información sobre los expedientes finalizados registrados en esta herramienta, incluyendo el tipo de MASC utilizado, la existencia de acuerdo y su distribución territorial. El propio sistema presenta una limitación importante: PIMASC no es de uso obligatorio, por lo que los datos no representan el universo completo de los intentos de MASC realizados.

Por ello, las cifras deben interpretarse como una fotografía de los expedientes registrados, y no como una medición definitiva de la utilización de los MASC en España o en Canarias.

Precisamente por eso, los datos resultan interesantes: permiten empezar a observar cómo se está configurando esta nueva fase de la gestión de los conflictos.

2.189 expedientes en España y 77 en Canarias

El archivo correspondiente a 2026 contiene 2.189 expedientes distintos registrados en el conjunto del territorio nacional.

De ellos, 77 corresponden a Canarias, aproximadamente un 3,5 % del total del dataset.

La distribución entre las dos provincias canarias es prácticamente equilibrada:

Provincia Expedientes % sobre Canarias

Las Palmas 39 50,6 %

Santa Cruz de Tenerife 38 49,4 %

Canarias 77 100 %

La diferencia entre ambas provincias es mínima: únicamente un expediente separa los registros de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.

Esto resulta especialmente interesante porque muestra que, dentro del conjunto de datos analizado, la actividad registrada no se concentra exclusivamente en una de las dos provincias.

Canarias aparece así integrada, desde los primeros datos disponibles, en esta nueva actividad de gestión de controversias previa al proceso judicial.

Una realidad todavía predominantemente civil

Los 77 expedientes canarios registrados en el archivo corresponden al ámbito jurisdiccional civil.

Esto sitúa el análisis en un terreno especialmente próximo a la actividad cotidiana de muchos despachos de abogados: conflictos entre particulares, empresas y otros sujetos que pueden intentar alcanzar una solución antes de iniciar —o continuar— un procedimiento judicial.

Los datos permiten observar, por tanto, los MASC no como una realidad separada de la Justicia ordinaria, sino como una posible fase dentro de la gestión de determinados conflictos civiles.

¿Qué tipos de MASC aparecen en Canarias?

Uno de los aspectos más interesantes del conjunto de datos es la diversidad de mecanismos utilizados.

De los 77 expedientes distintos registrados en Canarias, la distribución es la siguiente:

Tipo de MASC Expedientes % sobre Canarias

Intento de MASC infructuoso 47 61,0 %

Mediación 11 14,3 %

Oferta vinculante confidencial 11 14,3 %

Negociación entre abogados 7 9,1 %

Conciliación privada 1 1,3 %

Total 77 100 %

El grupo más numeroso corresponde a los intentos de MASC infructuosos, con 47 expedientes.

La mediación y la oferta vinculante confidencial aparecen con 11 expedientes cada una, mientras que la negociación entre abogados representa 7 expedientes.

La conciliación privada aparece en un único caso.

Los datos muestran así que MASC no identifica una única forma de negociación o solución de controversias. En los registros de Canarias aparecen diferentes instrumentos, con dinámicas distintas y con una presencia desigual.

Esta diversidad puede ser una de las características más relevantes de esta nueva realidad: la fase previa al proceso judicial no responde necesariamente a un único modelo.

La negociación entre abogados: un dato especialmente interesante

Entre los datos registrados aparece un elemento particularmente relevante para los profesionales de la abogacía.

En Canarias existen 7 expedientes clasificados como “Negociación entre abogados”, aproximadamente un 9,1 % del total de expedientes canarios registrados.

Aunque no es la categoría predominante, su presencia muestra que la negociación directa entre profesionales forma parte también de los mecanismos registrados dentro de esta nueva realidad.

Esto plantea una cuestión práctica para los despachos:

¿Cómo se integra la negociación previa al proceso dentro de la estrategia general de un asunto?

La respuesta dependerá del tipo de conflicto, de las partes implicadas y del mecanismo utilizado.

Pero la gestión de un asunto puede comenzar ahora en una fase anterior al procedimiento judicial, en la que el abogado debe valorar qué vía utilizar, cómo plantear la negociación, cómo documentar el intento de solución y qué hacer si finalmente no se alcanza un acuerdo.

Los MASC, por tanto, no eliminan necesariamente la estrategia jurídica: en determinados asuntos, pueden desplazar parte de esa estrategia hacia un momento anterior al procedimiento judicial.

¿Cuántos expedientes terminan con acuerdo?

Los datos permiten observar también cómo terminan los expedientes registrados en Canarias.

De los 77 expedientes:

  • 67 terminaron sin acuerdo, el 87,0 %.

  • 10 terminaron con acuerdo total, el 13,0 %.

Dentro de la muestra analizada, por tanto, aproximadamente uno de cada ocho expedientes terminó con un acuerdo total.

Pero este dato debe interpretarse con especial cautela.

No puede utilizarse como una tasa de éxito o fracaso de los MASC en Canarias.

El propio Portal advierte de que PIMASC no es de uso obligatorio y que, por tanto, no recoge necesariamente todos los intentos de negociación realizados.

Además, el conjunto de datos reúne diferentes mecanismos de solución de controversias, por lo que comparar únicamente el resultado final de todos ellos puede ocultar diferencias importantes entre unas vías y otras.

Lo que sí podemos afirmar es que, entre los expedientes registrados en PIMASC, la finalización sin acuerdo es considerablemente más frecuente que la finalización con acuerdo total.

Y hay otra cuestión importante: un expediente que termina sin acuerdo no significa necesariamente que el intento haya carecido de utilidad.

La negociación previa puede formar parte de la estrategia del asunto y, cuando no existe acuerdo, el conflicto puede continuar posteriormente por la vía judicial.

En otras palabras:

MASC sin acuerdo no significa necesariamente MASC sin función.

La intervención de los abogados

Otro dato interesante del conjunto analizado es el relativo a la existencia de un profesional asesor.

En los expedientes canarios registrados:

  • 22 aparecen asociados a un abogado como profesional que asesora.

  • 55 figuran como “sin profesional que asesore”.

En términos porcentuales, representan aproximadamente:

  • 28,6 % con abogado asesor registrado;

  • 71,4 % sin profesional asesor registrado.

Este dato debe interpretarse con prudencia.

Describe la información consignada en PIMASC y no permite saber por sí solo cuál fue el grado real de intervención jurídica en cada conflicto.

No sería correcto, por tanto, concluir que en el 71,4 % de los casos no existió ningún tipo de asesoramiento jurídico.

Sí permite plantear una cuestión interesante para la práctica profesional.

La extensión de los MASC introduce una fase previa al proceso judicial en la que los abogados pueden tener que decidir:

  • qué mecanismo utilizar;

  • cómo plantear la negociación;

  • cómo documentarla;

  • cuándo considerar terminado el intento;

  • y cómo coordinar esa fase con una eventual actuación judicial posterior.

La gestión jurídica de determinados asuntos puede comenzar, por tanto, antes de que exista una demanda.

Canarias frente al resto de España

Los 77 expedientes registrados en Canarias representan aproximadamente el 3,5 % de los 2.189 expedientes distintos incluidos en el archivo nacional.

El volumen registrado es muy diferente entre comunidades autónomas. En el mismo conjunto de datos aparecen, por ejemplo:

  • 819 expedientes en la Comunidad de Madrid;

  • 319 en la Comunitat Valenciana;

  • 284 en Andalucía;

  • 235 en Cataluña;

  • 77 en Canarias.

Estos datos no permiten establecer qué comunidades utilizan más los MASC, porque el propio Portal advierte de que PIMASC no recoge necesariamente todos los intentos realizados.

Sí permiten observar, en cambio, que Canarias ya aparece dentro de los registros nacionales de esta nueva actividad y que, dentro de las cifras disponibles, la distribución entre sus dos provincias es prácticamente equilibrada.

El MASC no elimina el procedimiento judicial: cambia el momento en que empieza a gestionarse el conflicto

Esta es probablemente una de las claves más interesantes que permiten plantear los datos.

Un conflicto puede seguir diferentes recorridos:

Conflicto → MASC → acuerdo

o:

Conflicto → MASC → sin acuerdo → procedimiento judicial

Por tanto, la introducción de los MASC no significa necesariamente que el procedimiento judicial desaparezca.

En determinados asuntos significa que la gestión del conflicto comienza antes de que exista una demanda.

Para los despachos de abogados, esto introduce una nueva fase de análisis y coordinación.

La estrategia jurídica puede comenzar con la valoración de la posibilidad de alcanzar un acuerdo y continuar, si ese intento no prospera, con la preparación y dirección del procedimiento judicial.

Los MASC pueden convertirse así en una etapa más dentro del recorrido de un asunto, y no necesariamente en una alternativa completamente separada de la vía judicial.

¿Qué cambia cuando el asunto se desarrolla en Canarias?

Esta cuestión adquiere una dimensión adicional cuando el asunto se desarrolla en Canarias.

Para un despacho situado en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o cualquier otra ciudad de la Península, gestionar un conflicto que posteriormente llegue a los tribunales canarios implica incorporar también una dimensión territorial.

La digitalización ha simplificado muchas comunicaciones y actuaciones procesales.

Pero un procedimiento sigue desarrollándose ante órganos judiciales concretos, situados en un determinado territorio y dentro de una estructura judicial específica.

Y Canarias no constituye una única sede judicial.

En Tenerife, por ejemplo, la actividad judicial se distribuye entre diferentes partidos y órganos, entre ellos Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna, Arona, Granadilla de Abona, Güímar, Icod de los Vinos, La Orotava y Puerto de la Cruz.

La misma realidad territorial existe en las demás islas.

Por eso, cuando un asunto que comenzó con una negociación o un MASC termina llegando a los tribunales, vuelve a adquirir importancia el conocimiento directo del territorio.

De la negociación al procedimiento judicial

Para un despacho de la Península, la gestión de un asunto en Canarias puede comenzar antes del procedimiento judicial, pero no necesariamente termina ahí.

El recorrido puede ser:

Conflicto → negociación → eventual acuerdo

o:

Conflicto → MASC → ausencia de acuerdo → procedimiento judicial → representación procesal

En este segundo escenario, la gestión del asunto incorpora nuevamente la dimensión territorial de la Justicia en Canarias.

Esto hace especialmente relevante la coordinación entre el despacho que dirige jurídicamente el asunto y los profesionales que intervienen en las diferentes fases del procedimiento.

Cuando finalmente resulta necesaria la representación procesal ante los tribunales, contar con un profesional que conozca directamente el territorio, los órganos judiciales y la dinámica procesal de las islas puede facilitar esa continuidad.

No se trata de que los MASC sustituyan a la representación procesal.

Se trata de entender que el recorrido de un asunto puede ser más amplio que el propio procedimiento judicial.

Una nueva realidad para los despachos que trabajan con Canarias

Los primeros datos disponibles todavía son reducidos y deben interpretarse con cautela.

Los 77 expedientes registrados en Canarias no representan todos los MASC realizados en las islas. Son los expedientes distintos que aparecen en el conjunto de datos analizado para 2026 y que han sido registrados y finalizados en PIMASC.

Pero precisamente por tratarse de los primeros datos disponibles, resultan interesantes.

Permiten observar que en Canarias ya existe una actividad registrada de:

  • mediación;

  • negociación entre abogados;

  • ofertas vinculantes confidenciales;

  • conciliación privada;

  • e intentos de MASC que no llegan a acuerdo.

La fotografía todavía es pequeña, pero permite plantear una cuestión que probablemente tendrá cada vez más importancia para los despachos:

La gestión de un procedimiento puede comenzar antes de que exista un procedimiento judicial.

La transformación no consiste únicamente en intentar resolver más conflictos fuera de los tribunales.

También consiste en gestionar de otra manera aquellos conflictos que finalmente sí llegan a ellos.

Para los despachos que trabajan desde la Península con clientes o procedimientos en Canarias, conocer esta nueva realidad y contar con profesionales familiarizados con el territorio, los órganos judiciales y la dinámica procesal de las islas forma parte de una gestión integral del asunto.

Fuente y metodología

Los datos utilizados proceden del conjunto PIMASC del Portal de Datos de Justicia del Ministerio de Justicia.

El Portal define PIMASC como la herramienta de información de los intentos de negociación mediante MASC y señala que los datos disponibles corresponden a expedientes finalizados registrados en la herramienta. La información tiene cobertura nacional y ofrece datos por comunidad autónoma y provincia. El Portal también advierte de que PIMASC no es de uso obligatorio, por lo que los datos no representan el universo completo de los intentos de MASC realizados.

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