IA en los tribunales: cuando las sentencias no existen

Hay una regla bastante sencilla en el mundo jurídico: si se cita una sentencia, conviene asegurarse primero de que existe.

Puede parecer una obviedad. Sin embargo, la inteligencia artificial está introduciendo nuevas situaciones que obligan a los profesionales del Derecho a extremar la comprobación de las fuentes.

En Canarias, el Tribunal Superior de Justicia ha tenido que enfrentarse precisamente a uno de estos casos.

48 sentencias que no existían

El 13 de febrero de 2026, el Poder Judicial informó de que el TSJ de Canarias había multado a un abogado por citar hasta 48 sentencias falsas sugeridas por inteligencia artificial.

La noticia llama la atención por el número, pero plantea una cuestión mucho más interesante: ¿qué ocurre cuando una herramienta tecnológica genera una referencia jurídica que parece perfectamente real, pero no lo es?

La respuesta, al menos desde la perspectiva de la práctica jurídica, es bastante clara: hay que comprobarla.

El problema de las llamadas “alucinaciones” de la IA

Los sistemas de inteligencia artificial pueden generar textos que parecen convincentes y que incluyen nombres de tribunales, fechas, números de sentencia o referencias jurídicas aparentemente correctas.

El problema aparece cuando esos datos no corresponden a ninguna resolución real.

En un texto general, un error de este tipo puede ser simplemente eso: un error.

En un escrito judicial, sin embargo, una referencia inexistente puede tener consecuencias mucho más serias.

Por eso, la IA puede ser una herramienta extraordinariamente útil para buscar, organizar, resumir o estructurar información, pero no debería sustituir la comprobación de las fuentes jurídicas originales.

El caso de Canarias no parece aislado

Lo interesante es que el episodio de febrero no fue el único caso comunicado por el Poder Judicial.

Ya el 5 de enero de 2026, el TSJ de Canarias había informado de que acordaba investigar si un abogado había citado en un recurso sentencias inexistentes sugeridas por inteligencia artificial.

Es decir, en apenas unas semanas la cuestión pasó de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en un problema concreto dentro de la práctica judicial.

Y probablemente no será el último.

¿Puede utilizarse la inteligencia artificial en el trabajo jurídico?

La cuestión no debería plantearse necesariamente como una oposición entre tecnología y Derecho.

La inteligencia artificial puede resultar útil para muchas tareas profesionales: localizar información, ordenar documentación, preparar esquemas, detectar cuestiones que requieren una revisión más profunda o facilitar determinadas tareas de redacción.

Pero existe una diferencia fundamental entre utilizar una herramienta para ayudarnos a trabajar y dar por cierto todo lo que la herramienta produce.

En Derecho, esa diferencia es especialmente importante.

Una sentencia, una norma o una resolución judicial no adquieren existencia porque aparezcan correctamente redactadas en una respuesta de inteligencia artificial.

Una nueva regla de prudencia profesional

Quizá la enseñanza más sencilla de este caso sea también la más útil:

La IA puede ayudar a encontrar una fuente. La fuente original es la que permite comprobarla.

Para abogados y procuradores, la verificación de las referencias jurídicas continúa siendo una parte esencial del trabajo profesional.

Y esto adquiere todavía más importancia cuando se trabaja con procedimientos procedentes de otros territorios.

Justicia digital y práctica procesal en Canarias

Canarias está experimentando además una profunda transformación digital de la Administración de Justicia.

En junio de 2026, el Gobierno de Canarias informó sobre la implantación de la Carpeta Justicia, una herramienta integrada en el sistema Atlante que permite a ciudadanos, empresas y profesionales consultar información judicial y acceder a determinados servicios digitales. Los profesionales de la abogacía y la procuraduría pueden recibir además avisos relacionados con las notificaciones judiciales integradas con LexNET.

La digitalización, por tanto, ya forma parte de la práctica cotidiana de la Justicia.

Pero digitalizar el procedimiento no significa eliminar la necesidad de criterio profesional.

Al contrario: cuanto más información puede procesarse automáticamente, más importante resulta saber qué información debe verificarse y dónde debe comprobarse.

Una cuestión que también afecta a los despachos de la Península

Para un despacho de abogados situado en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o cualquier otra ciudad de España que lleva procedimientos en Canarias, la gestión digital facilita enormemente la comunicación.

Pero el procedimiento sigue teniendo un territorio, un órgano judicial, unos plazos y una representación procesal concreta.

Por eso, cuando un despacho necesita actuar ante los órganos judiciales de las islas, contar con una procuradora en Canarias permite combinar las ventajas de la comunicación digital con el conocimiento directo de la realidad procesal del territorio.

En mi caso, colaboro con despachos de abogados de la Península que necesitan representación procesal en Canarias.

Puedes consultar información sobre representación procesal en Canarias o sobre el servicio específico para despachos de abogados de la Península.

La tecnología cambia. La responsabilidad profesional, no.

Quizá dentro de unos años nos parezca extraño que alguna vez una inteligencia artificial pudiera inventarse una sentencia.

Hoy, sin embargo, ya sabemos que puede ocurrir.

Y quizá por eso la mejor manera de incorporar estas herramientas al mundo jurídico no sea desconfiar de ellas, sino utilizarlas con una regla muy antigua:

comprobar antes de afirmar.

Sobre la autora

María Elena Bilbao Hernández es Procuradora de los Tribunales en Canarias y presta servicios de representación procesal para abogados y despachos de la Península que necesitan actuar ante los órganos judiciales de Canarias.

Fuente oficial

Consejo General del Poder Judicial – Poder Judicial, 13 de febrero de 2026.

El TSJ de Canarias multa a un abogado por citar hasta 48 sentencias falsas sugeridas por IA

Antecedente relacionado:

El TSJ de Canarias acuerda investigar si un abogado citó sentencias inexistentes sugeridas por IA

Anterior
Anterior

Violencia de género en Canarias: qué nos dicen los datos del Sistema VioGén en agosto de 2026

Siguiente
Siguiente

La independencia judicial en momentos de presión: una reflexión a raíz de lo ocurrido en Ceuta