La Justicia en Canarias avanza hacia un modelo cada vez más digital. La nueva descarga directa del expediente judicial electrónico facilita el acceso a la documentación, pero también plantea una cuestión importante para los despachos que trabajan desde la Península: ¿hasta dónde llega la digitalización y dónde sigue siendo necesario el seguimiento profesional del procedimiento?
Durante años, una de las dificultades de trabajar con procedimientos judiciales fuera del territorio habitual del despacho ha sido precisamente la distancia.
Un abogado que lleva un procedimiento en Canarias desde Madrid, Barcelona, Valencia o cualquier otra ciudad de la Península puede dirigir perfectamente la estrategia jurídica del asunto desde su despacho, pero el procedimiento continúa desarrollándose ante un órgano judicial concreto, con sus propias notificaciones, plazos, actuaciones y particularidades territoriales.
La digitalización está cambiando una parte importante de esta realidad.
Y ahora da un paso más.
El Gobierno de Canarias ha anunciado la puesta en marcha progresiva de la descarga directa del Expediente Judicial Electrónico, una funcionalidad integrada en la Sede Judicial Electrónica de Canarias que permite a los operadores jurídicos acceder directamente a la documentación de determinados procedimientos, sin tener que solicitar previamente a la oficina judicial la autorización de descarga ni el identificador que hasta ahora era necesario para realizar este trámite.
La pregunta interesante, por tanto, no es solamente qué cambia tecnológicamente.
Es qué cambia en la práctica para un despacho que tiene procedimientos en Canarias.
Del expediente que había que solicitar al expediente que se puede consultar directamente
La nueva funcionalidad simplifica un paso concreto de la gestión del expediente judicial.
El profesional puede acceder de forma más directa a la documentación disponible, reduciendo determinadas gestiones previas y facilitando el trabajo a distancia. Es un cambio aparentemente sencillo, pero que puede tener bastante importancia cuando un despacho trabaja simultáneamente con numerosos procedimientos.
La Justicia digital tiene precisamente esa ventaja: permite que buena parte de la información deje de depender de la distancia física.
Un abogado que se encuentra en Madrid puede consultar documentación de un procedimiento que se tramita en Canarias sin necesidad de desplazarse.
Pero aquí aparece una diferencia que merece la pena destacar.
Una cosa es acceder al expediente y otra muy distinta es gestionar el procedimiento.
La tecnología elimina distancia, pero no el territorio
Un expediente puede ser electrónico. Una notificación puede recibirse electrónicamente. Un escrito puede presentarse telemáticamente y una documentación puede descargarse desde cualquier lugar.
Sin embargo, el procedimiento continúa teniendo un órgano judicial, un partido judicial y unos plazos concretos.
Y esto es especialmente relevante en Canarias.
Tenerife, por ejemplo, no es jurídicamente un único escenario judicial. La actividad se distribuye entre distintos partidos judiciales, entre ellos Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Arona, Granadilla de Abona, Güímar, Icod de los Vinos, La Orotava y Puerto de la Cruz.
Por eso, cuando un despacho de la Península habla de “un procedimiento en Tenerife”, detrás de esa expresión puede existir una realidad procesal muy diferente dependiendo del órgano ante el que se tramite.
La digitalización permite consultar el expediente desde cualquier lugar.
Pero el procedimiento sigue estando allí donde está el órgano judicial.
¿Significa esto que el procurador local pierde importancia?
Probablemente esta sea una de las preguntas más interesantes que plantea la evolución tecnológica.
Y la respuesta requiere distinguir entre acceso a la información y representación y seguimiento procesal.
La nueva descarga directa facilita el acceso al expediente, pero no convierte ese acceso en representación procesal.
Tampoco elimina la necesidad de controlar las notificaciones, los plazos y las actuaciones que se producen durante la tramitación del procedimiento.
De hecho, cuanto más sencilla es la circulación de la información, más importante puede resultar que exista una buena coordinación entre quienes participan en el procedimiento.
El abogado puede dirigir la estrategia jurídica desde la Península.
La procuradora puede asumir la representación procesal y mantener el seguimiento ante el órgano judicial.
Y ambos pueden trabajar sobre una documentación a la que ahora resulta más sencillo acceder.
La tecnología, por tanto, no tiene por qué sustituir la colaboración territorial.
Puede hacerla mucho más eficiente.
Una cuestión especialmente importante para los despachos de la Península
Esta evolución tiene un interés especial para los despachos que trabajan habitualmente con procedimientos fuera de su territorio.
Cuando se trata de un único expediente, la diferencia puede ser limitada.
Pero la situación cambia cuando hablamos de varios procedimientos, ejecuciones, reclamaciones de cantidad, litigación bancaria o carteras de asuntos distribuidas entre diferentes partidos judiciales.
En estos casos, el problema no consiste únicamente en poder abrir un expediente.
Consiste en saber qué está ocurriendo en cada uno de ellos, qué notificaciones se han producido, qué plazos están abiertos, qué actuaciones deben realizarse y ante qué órgano.
Los propios datos que hemos analizado recientemente muestran la dimensión de esta actividad: durante 2025 se registraron 433.860 asuntos ingresados en los órganos judiciales de Canarias, mientras que el volumen de ejecuciones registradas alcanzó 60.510.
Y en el fichero de notificaciones analizado para 2026 aparecen más de 1,8 millones de notificaciones repartidas a procuradores en Canarias.
No son datos que deban utilizarse para medir directamente el tiempo que tarda un procedimiento, pero sí ayudan a comprender una cosa: la gestión procesal en Canarias tiene una dimensión considerable.
Digitalización y representación procesal pueden ir de la mano
Quizá la consecuencia más interesante de esta transformación sea que ya no tiene mucho sentido plantear la cuestión como una elección entre tecnología y presencia profesional.
Un despacho de Madrid puede trabajar con herramientas digitales, consultar un expediente electrónico y mantener la dirección jurídica del procedimiento desde su propia oficina.
Y, al mismo tiempo, puede contar con una procuradora para despachos de abogados de la Península en Canarias que se encargue de la representación y del seguimiento procesal en las islas.
Es una combinación que permite aprovechar las ventajas de ambos modelos.
La tecnología aporta velocidad y acceso a la información.
El profesional que trabaja en el territorio aporta conocimiento del entorno judicial, seguimiento y coordinación.
Y esa combinación resulta especialmente interesante cuando un despacho gestiona procedimientos de forma recurrente en Canarias.
El expediente puede estar en la nube, pero el procedimiento sigue teniendo un lugar
Esta es, probablemente, la idea más importante que deja esta nueva evolución de la Justicia digital.
La distancia entre un abogado de Madrid y un expediente judicial en Canarias es hoy mucho menor que hace unos años.
Pero eso no significa que el territorio haya dejado de importar.
El procedimiento sigue desarrollándose ante un órgano determinado, dentro de una estructura judicial determinada y con una realidad territorial concreta.
Por eso, la digitalización no elimina la necesidad de conocer cómo se organiza la Justicia en Canarias, sino que permite trabajar sobre esa realidad de una manera más rápida y coordinada.
Para quienes necesitan una representación procesal en Canarias, la cuestión ya no debería plantearse como “¿puedo gestionar este procedimiento desde la Península?”.
La respuesta tecnológica es, cada vez más, sí.
La cuestión realmente interesante es:
¿cómo quiero organizar esa gestión para que el procedimiento esté correctamente controlado desde el primer trámite hasta su finalización?
Una nueva forma de trabajar entre despachos y procuradores
La evolución del Expediente Judicial Electrónico apunta hacia un modelo en el que abogado y procurador pueden trabajar cada vez más conectados, aunque se encuentren físicamente en lugares diferentes.
El abogado puede mantener desde la Península la relación con su cliente y la dirección jurídica del asunto.
La procuradora puede asumir la representación procesal y el seguimiento en Canarias.
Y las herramientas digitales permiten que la información circule entre ambos con mayor rapidez.
En este contexto, disponer de una procuradora en Tenerife no significa trabajar contra la digitalización.
Al contrario.
Significa utilizar la digitalización para mejorar una colaboración que continúa teniendo una dimensión territorial.
Canarias, cada vez más digital, pero también cada vez más conectada
La nueva descarga directa del Expediente Judicial Electrónico es un paso más dentro de la transformación digital de la Justicia en Canarias. Su principal ventaja es sencilla: hacer más fácil y directo el acceso de los profesionales a la documentación judicial.
Pero detrás de esta mejora tecnológica existe una cuestión mucho más amplia.
La Justicia puede ser digital sin dejar de ser territorial.
Los expedientes pueden consultarse desde Madrid, las notificaciones pueden gestionarse electrónicamente y los documentos pueden intercambiarse en segundos. Sin embargo, los procedimientos siguen desarrollándose ante órganos judiciales concretos y requieren seguimiento profesional.
Por eso, para los despachos de la Península que trabajan con asuntos en las islas, la combinación puede ser especialmente eficaz:
dirección jurídica desde el despacho + tecnología + representación procesal y seguimiento en Canarias.
La digitalización está reduciendo la distancia.
La buena organización profesional permite aprovechar realmente esa ventaja.
Y cuando el procedimiento está en Canarias, conocer el territorio sigue siendo parte de conocer el procedimiento.
Para seguir leyendo
Si un despacho necesita trabajar habitualmente con procedimientos judiciales en las islas, puede consultar también:
Fuente: Gobierno de Canarias, información sobre la puesta en marcha progresiva de la descarga directa del Expediente Judicial Electrónico.

